007: Una Licencia Para Vender

James Bond regresa este año en una nueva aventura cinematográfica y descubrimos que no hay nadie mejor que él para promocionar un artículo de lujo.

James Bond puede ser inconstante con las damas, pero es bastante leal con sus marcas. El súper caballero inglés, es un consumidor quisquilloso con un gran afecto por las marcas de lujo. Por eso no es extraño que los grandes proveedores de artículos de lujo hayan capitalizado su inimitable e icónico rol como embajador de marca.

Que Bond maneje un Aston Martin, use un reloj Omega Seamaster, le guste la champaña Bollinger, el caviar de Beluga y sus Martini agitados, no batidos, mientras sean con Smirnoff, es proverbial. Los aficionados a Bond siempre están dispuestos a adquirir una nueva tendencia, preguntándose quién es el creador del traje de Daniel Craig en Casino Royale (Brioni), y quién será el creador de su vestuario en la nueva película de 007, Quantum of Solace. Desde un inicio parecía que sería el londinense Alfred Dunhill, pero el americano Tom Ford también está listo para tomarle las medidas a Craig.

La afición por Bond se ha convertido en una fiebre durante este año. Para celebrar el centenario de su creador, Ian Fleming, el novelista Sebastian Faulks fue elegido para continuar con la saga. Su novela, Devil May Care, publicada por Penguin en Europa y por Doubleday en EU, muestra el perfil del modelo Tuuli Shipster en la portada, un detalle que Fleming hubiera aprobado. En el sitio web de las publicaciones de Ian Fleming Faulks comenta, “En su casa de Jamaica, Ian Fleming solía escribir 1000 palabras en la mañana, después hacía snorkeling, se tomaba un coctel, almorzaba en la terraza, más buceo, otras 1000 palabras por la tarde, después más Martini y mujeres glamorosas. En mi casa en Londres, seguí estrictamente esta rutina, pero sin los cocteles, el almuerzo y el snorkeling.”